martes, 28 de septiembre de 2010

Malas experiencias con cortes ultrafinos

&^%$#@!!  Apareció una de las cuchillas de diamante rotas, no sé si fui yo o fue mi jefe (que dice no haber sido) o algún otro del laboratorio. La verdad es que yo me llevo casi todos los números pero no entiendo bien como pudo haber pasado, si la traté con más cuidado que a las pocas  vírgenes que he iniciado en la lujuria.
Pasa que una cuchilla de diamante para cortes finos cuesta como tres mil dólares. La cuchilla sirve para hacer cortes de entre 100 y 500 nano metros. Estos cortes son reconchudisimamente finos. Para que se den una idea, 3 átonos de uranio juntitos y en fila son un nanómetro más o menos, así que estoy hablando de una máquina que corta tejido con un grosor de 300 átonos ¿Y para que mierda quiero cortes tan finos? Bueno, por un lado se los puede utilizar para microscopía electrónica (los electrones pueden atravesar  el corte cuando es tan fino), por otro se lo puede utilizar para hacer tomografías físicas o de matrís (array tomography).
Yo en particular quiero los tejidos para hacer tomografías aunque todavía no entiendo muy bien cuál es la ventaja que tienen sobre la microscopía confocal. Les recuerdo que una tomografía es la reconstrucción en 3D mediante la utilización de imágenes 2D sucesivas.
Sé que a ustedes esto les parece chino ajeringosado, a ver si lo puedo explicar un poco. En la microscopía confocal se ilumina con un láser una parte concreta del tejido y se utiliza un juego de lentes y diafragmas para analizar un plano de unos 500 nano metros dentro de un tejido más grueso,  por ejemplo de unas 14 micras. De esa forma se puede hacer una especie de “tomografía focal” y obtener imágenes en 3D de, por ejemplo, una neurona. Esto sigue teniendo el problema del disco de Airy que no permite ver imágenes por debajo de una resolución de 500 nm. En cambio, en el caso de disección física mediante cortes ultrafinos puedo cortar  secciones tan finas como yo quiera (puedo llegar incluso hasta 50 nm, o sea 15 diámetros de átomos de uranio). Esto hace que la definición en el eje Z, el que se mete dentro del tejido, sea mucho más grande y de esta forma se puede llegar a un buen intermedio entre la microscopía electrónica y la óptica. El problema es que a medida que voy achicando el grosor del tejido el número de moléculas fluorescentes también se reduce. Así que lo más probable es que no vea nada si corto más fino que 100 nm. Igualmente esto no está tan mal como parece, ya que representa un incremento en la definición del eje z del 500%.
Otro problema es que representa un trabajo sobradamente superior al de la microscopía confocal lo que lo hace más caro (a menos que tengas que pagar el microscopio confocal que cuesta más caro que un hijo Majul). Sobre todo si tenés un postdoc que rompe las putas cuchillas de diamante sin darse cuenta.

PD: considero que es una buena oportunidad para que vean Technologic de DUFT PUNK


2 comentarios:

AOM dijo...

Jaja,
Eres grande Raztez. Llevas camino de convertirte en un estupendo científico además del gran escritor que ya eres.
Ánimo y ten cuidado con los diamantes.

raztez dijo...

je muchas gracias AOM, mi jefe me dijo que si volvía a romper una cuchilla de diamante echaba a un técnico para compensar los gastos, los técnicos me miraron con unas caras que ni te cuento