martes, 31 de agosto de 2010

La antesala de la muerte I

A pesar de que algunas religiones esotéricas como el catolicismo lo nieguen. Hay una cosa que es cierta, más cierta que otras cosas, si es que puede haber grados de certidumbre. Todos nos vamos a morir.
Los lectores recurrentes quizás ya sepan que en este blog nos gustan las cuestiones metafísicas (no sé porque hablo en plural si soy el único que lo escribe).
El “ser” de una persona radica en su cerebro, poco aportan los huesos y los músculos más allá del confort de poder movernos. La muerte entonces ocurre cuando se nos rompe el cerebro, cuando se nos cuelga el sistema y no hay forma de reiniciarlo. Después de eso no hay nada, no se puede volver a cargar el sistema operativo, cada ordenador tiene el propio y si se pierde listo calisto, estamos muertos.
Los años pasan y nos vamos volviendo tecnos, los telómeros se nos acortan, las células se dividen menos, nuestra memoria ya no es la misma, nos olvidamos de nuestros nietos, de nuestros hijos, de toda nuestra familia, llega un punto en que ya no nos podemos ni mover. Pueden aparecer algunas ulceras en las piel por la inmovilidad hasta que una infección pulmonar se apiade de nosotros y nos formatee.
Mucho no importa si la demencia la termina produciendo la enfermedad de Alzheimer u otro tipo de demencia.
Si esto nos ocurre a los 85 años deberíamos estar incluso agradecidos dejamos a muchos atrás en el camino. El problema es cuando esto nos pasa a los 50 años. Por este motivo hay toda una rama de la ciencia que se dedica a estudiar las demencias seniles.
Algunos datos interesantes que se han encontrado hasta ahora incluyen que:

1. Las dietas bajas en calorías incrementaban la esperanza de vida y el desempeño en ratones envejecidos.


2. Los cuerpos cetónicos y/o el deterioro de las funciones reproductivas producidas por dietas muy estrictas también son perjudiciales para el envejecimiento.


3. El ejercicio, el estudio, la diversidad en el ambiente (¿viajes?), entre otros, reducen y retrasan los efectos del envejecimiento


En "La antesala de la muerte II " voy a ampliar un poco más acerca de este tema mientras tanto diviértanse mirando este video de Moby




Bibliografía: The neurobiology of aging.

lunes, 23 de agosto de 2010

Psicosis en La Nación


Esta semana estuve un poco ocupado en el laboratorio como para ponerme a postear (tuve que hacer una presentación en inglés y lo odio). Sin embargo, me he hecho un momento para chequear las noticias de ciencia de Argentina.
Según se puede ver en la foto la gente de La Nación considera que el 18 % de los porteños padece alguna psicosis. Si esto fuera cierto, se podría explicar fácilmente como es que Macri es el intendente de Buenos Aires. Lamentablemente la excusa se desbarata cuando nos enteramos que solo alrededor del 1% de los porteños padece psicosis (se podría aumentar a 5% si consideramos a la gente que tuvo alguna experiencia de ese tipo a lo largo de su vida). Por suerte, cuando profundizamos en la nota, vemos que en realidad no habla de psicosis sino de algunos síntomas asociados a la psicosis.
Quizás sea conveniente aclarar que es la psicosis, se trata de un síntoma frecuentemente asociado a enfermedades como la esquizofrenia, pero que también puede ser causado por otras enfermedades como por ejemplo infecciones en el cerebro. Se puede decir que involucra dos tipos de alteraciones, las que involucran alucinaciones (alteraciones de la percepción/ percibir imágenes, sonidos u olores que en realidad no existen) o las que involucran delirios (interpretación errónea de la realidad, por ejemplo, delirios paranoides).
La nota hablaba de un trabajo realizado por Eduardo A. Leiderman y colaboradores. Los cuales realizaron un encuesta estandarizada (ellos usaron el SCL-90-R) que sirve como guía para buscar tendencias con respecto a enfermedades psiquiátricas. En ningún caso puede ser entendido como un diagnóstico y ni siquiera asegura la presencia de los síntomas antedichos (delirios y/o alucinaciones). De más está decir que este tipo de test son terriblemente inexactos. Una práctica sana en la divulgación científica es nombrar la fecha y la revista donde fue publicado el artículo, de esa forma, el que quiera puede ampliar la información o corroborar su autenticidad. Lamentablemente, la gente de La Nación no respeta las mínimas normas periodísticas. Me tomé el trabajo de mirar las publicaciones de Leiderman en pubmed, pero no está la publicación a la que hace referencia el artículo (eso explica muchas cosas)… Así que acá se termina el post, vamos a tener que esperar a que le publiquen los resultados a Leiderman (reviewers de por medio). Por mi parte, no creo que el 18% de la gente de La Nación sufra psicosis , eso sí, considero que presentan un porcentaje significativo de incompetencia.

PD: ¿Notaron la ironía del destino con respecto las frases que quedaron en la parte superior de la foto?

jueves, 5 de agosto de 2010

Dendrita

En las neuronas la información suele viajar de forma direccional siguiendo el siguiente orden sinapsis-dendrita- soma-cono axonal-axón-sinapsis. La estructura celular encargada de recibir la información eléctrica de las otras neuronas es la dendrita. Esta entra en forma de pulsos eléctricos producidos por la apertura de unos canales específicos que se encuentran en la sinapsis y se abren cuando se les unen neurotransmisores. La información se va sumando/integrando dependiendo de la ventana temporal de eventos, de la amplitud de la señal y de ciertas propiedades de los canales que hay en la membrana.
Es posible imaginarlo como pequeñas chispas de electricidad viajando por tubos, cada vez que dos chispas se encuentran en una intersección se suman generando una chispa más grande que continúa su viaje hacia el soma. Posteriormente la corriente llega al cuerpo de la neurona donde se termina de pulir la información para alcanzar finalmente el cono axonal. Si entonces tiene suficiente poder y supera el umbral de excitación de la neurona generará el potencial de acción.
Cuando se mira una dendrita al microscopio esta parece una planta con finos tallos muy ramificados, por ese motivo se la ha llamado también árbol dendrítico. Las ramas de este árbol dendrítico tienen espinas, las cuales tienen el predecible nombre de espinas dendríticas y son las que generalmente realizan la sinapsis con otras neuronas. La espina es una estructura dinámica ya que se modifica con el tiempo (por ejemplo puede incrementar su tamaño y cambiar su forma). Además tiene cierta movilidad estructural. En un artículo futuro les voy a ir contando más acerca de estas estructuras dendríticas.


Para más información sobre las dendritas pueden consultar el post sobre diez datos interesantes sobre las dendritas. Igualmente de acá en adelante voy a escribir bastante sobre este tema porque, en parte, de eso se trata el flamante trabajo desde el cual estoy posteando ahora mismo.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Metaemigrante

Bueno para bien o para mal una decisión fue tomada y concretada. Dejé España para ir venir a EEUU a trabajar. La verdad es que pasé mucho tiempo buscando trabajo en España pero parece que ya hay demasiados científicos en ese país. Ahora camino por las calles del sueño americano recibiendo gritos de aprobación y rechazo por el hecho de tener rastas.
Por lo demás, el trabajo es más que agradable, aunque parece que el sueldo primermundista me lo van a seguir debiendo. El nivel de vida es muy parecido al de España lo que me hace creer que el único país del “primer mundo” que existe es Suiza. En los próximos días voy a ir volcando bastante material sobre el alzhéimer, el hipocampo y la memoria. Pasa que mi jefe me dio tres capítulos de libro para leer, si me los tengo que fumar yo también se los van a tener que fumar ustedes.
Mientras tanto les dejo un video del Cuarteto de Nos que viene un poco al caso.Nunca pensé que yo fuera a cambiar tanto como para aceptar venir a la cuna del Proyecto Manhattan... no cambio más...